Risas por doquier,Risas por mis espaldas,
Risas en mi propio cuarto.
Por la mañanas
las suelo escuchar,
en el desayuno y
en el saludo de las buenas noches.
Todo se enmudeció en mi.
Tus besos se volvieron
agujas sobre mi...
Mientras tanto respiro lentamente,
me vuelvo cobarde y me aferro mas al fijo de tus armas.
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